domingo, 19 de abril de 2009

Wingardum Leviosa

Bien, he aquí la continuidad de mi fics...sí, esto ya va para novela xD En fin, es la primera parte. No hay grandes sucesos porque es más que nada la presentación de las circunstancias. Aquí les va ^^


Kamal (que ahora es Riddle porque en el tiempo que los abandonó se casó...además que dejó de fumar xD)

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1º capítulo “Calabaza, calabaza, cada uno a su casa”


Scorpius estaba en el vestíbulo con todos los niños que ingresaban ese año a Hogwarts. Su vista pasaba lentamente por cada uno de ellos, analizándolos, grabándose sus rostros. Su padre se lo había advertido. Muchos se acercarían a él solo por ser Malfoy. Extrañaba a Ettore. Si al menos él estuviese en Hogwarts, las cosas serían más sencillas.


-Hola.


Scorpius giró su rostro levemente y se topó con unos ojos verdes esmeraldas, escondidos tras unas gafas. Un cabello negro, muy alborotado, escondía en parte esos ojos. Scorpius sonrió. Sabía quién era.


-Hola…

-Papá me dijo que entrabas este año…

-Algo me comentó mi padre…

-¿Y en qué casa quedarás?

-Slytherin…ya sabes, la tradición familiar…

-Mmm…bueno, en caso de quedar en Slytherin, al menos conversaré con alguien.

-Potter…

-¿Qué?, es verdad…

-Está bien…

-¿Y cómo está tu hermana?

-¿Dea?, en casa. Bien. Algo triste sí.

-¿Por qué?

-Es lógico…sus dos hermanos mayores no están en casa ahora.

-Pero si Ettore salió junto con Teddy…

-Pero está estudiando en Rumania…

-Ah…ya veo…


En ese momento una chica de ojos castaños, pelo rojo alborotado y algunas pecas en su tez trigueña se colocó al lado del niño pelinegro.


-Hola…¿Quién es él, Albus?

-¡Rose!, me asustaste. Él es Scorpius Malfoy.

-¿Malfoy?, ¿eres algo de la profesora Malfoy?

-Soy su hijo…

-Ah…mucho gusto, soy Rose Weasley.


Ambos se dieron la mano justo en el momento en que llegaba la profesora McGonagall para llevarlos a la Selección.

Luego que todos los alumnos de primer año estuviesen en sus casas, la directora McGonagall se levantó para el discurso inicial.


-Bienvenidos a un nuevo año de Hogwarts. A los de primer año, decirles que no pueden ir al Bosque Prohibido y algunos alumnos antiguos, que deben recordar dicha regla. No permitiré que los sucesos del año anterior se vuelvan a repetir. También informarles que la profesora de Defensa Contra las Artes Oscuras, la profesora Malfoy, no seguirá impartiendo clases desde este año.


Un murmullo llenó el comedor, y muchos en la mesa de Slytherin miraron de reojo al pequeño Scorpius, que observaba su plato vacío afanosamente.


-Antes que me lo pregunten, no es por nada malo. La profesora Malfoy aceptó un trabajo en la Academia de Aurores. En su reemplazo, les presento al nuevo profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras, el señor Dante Barucci.


Un joven se levantó de la mesa de profesores y, con una sonrisa en el rostro, saludó efusivamente los aplausos que le brindaron. Luego se sentó y McGonagall carraspeó.


-Muy bien, que empiece el banquete.


Todos comenzaron a comer animadamente. Scorpius comía en silencio, tratando de esquivar cualquier pregunta relacionada de la decisión de su madre. En ese momento, un joven de cabello castaño oscuro, casi color chocolate, y de hermosos ojos amarillos se sienta a un lado de Scorpius.


-Hola.

-Hola…

-Soy Theodore Nott, pero puedes decirme Theo.

-Scorpius Malfoy.

-Lo sé.


Scorpius lo miró y alzó una ceja. En su mente las palabras de su padre daban vueltas. Y parece que gritaban, pues Theo sonrió y entendió aquella mirada.


-No te estoy hablando porque seas hijo de los Malfoy. Yo soy hijo de los Nott y eso da igual. Simplemente me agradaste de presencia. Mi padre ya me había advertido que te comportarías así…en fin, mi mamá dijo que me acercara.

-¿Tus padres?

-Si, ellos fueron compañeros de tu padre en la escuela. Los tres estaban en Slytherin. Como supondrás, mi padre era Theodore Nott…sí, no fueron muy originales en mi nombre. No sé en realidad porqué pero en fin…y mi madre se llama Pansy Nott…aunque tu padre debe recordarla como Pansy Parkinson.


Scorpius abrió sus ojos sorprendidos mientras miraba a ese alegre muchacho, que sonreía y no parecía mucho un Slytherin.


-Veo que sí te han hablado de mi mamá. En fin, me dijo que me acercara. Más que mal, eres hijo de quien fue uno de sus mejores amigos. Siempre encontró una lástima haberse alejado de tu padre, pero papá siempre le dice que nunca es muy tarde…aunque claro, ella es muy testaruda.


Scorpius sonrió. En su mente están las miles de veces que su propio padre reclamaba que Harry Potter no sabía callarse nunca, provocando la risa de su madre. Y si conociera a Theo, se volvería completamente loco.


-Le enviaré una carta a mi padre

-…porque a veces…¿ah?

-Que le enviaré una lechuza a mi padre. Para decirle que conoció a tu madre.

-No es necesario, no te preocupes. Cuando le diga a papá que te conocí, llevará a mamá arrastrando a ver a tu padre.


Ambos niños sonrieron y Scorpius se relajó. A pesar que a la única persona que conocía, a Albus, había quedado en Gryffindor, estar en Slytherin no era tan malo.

Mientras tanto, en la mesa de Ravenclaw, Rose Weasley escuchaba atentamente las palabras del prefecto.


-Bueno, y esas son todas las cosas que hizo…

-¿Y era un Ravenclaw?

-Claro que sí. Era un ser muy inteligente. No por nada es el animago más joven del que se tiene registro. Solo tenía un humor…

-…peculiar.


Rose miró a la chica que habló. Tenía los ojos ambarinos y el pelo color miel. No era muy alta y su tez era trigueña, como la de ella. El prefecto sonrió.


-Ella es Iris Haverbeck. Es su novia…¿aún son novios, verdad Iris?

-Sí, Cris…aún somos novios…


La joven se acercó al oído de Rose y susurró divertida.


-Créele cuando te dice que Ettore pasó a la historia como el busca pleitos más grande de Hogwarts…pero no le creas si te dice que es un tonto. Ettore simplemente se hacía el tonto.


Rose sonrió y continuó comiendo, mientras en la mesa de las águilas continuaban comentando las hazañas de ese joven que se había graduado el año anterior.

En la mesa de Gryffindor, mientras tanto, James miraba que Albus fijaba su vista en Rose y luego en Scorpius.


-¿Qué te pasa, enano?

-Rose quedó en Ravenclaw…

-¿Y?

-Nada…me hubiese gustado que quedara en Gryffindor…

-No te preocupes. Aquí te cuidaré yo. Al menos no quedaste en Slytherin. Allá terminó Malfoy

-No lo llames así…

-¿Así como?

-Tan despectivo…Scorpius es simpático…

-Y un Malfoy.

-La anterior profesora de Defensas Contra las Artes Oscuras también era Malfoy.


Ambos miraron a la niña de cabellos color arena, ondulado, de tez trigueña y hermosos ojos marrón. Albus inclinó un poco su cabeza hacia el lado y sonrió. James se había quedado sin palabras.


-Y según lo que me dijo mi padre, es una excelente maestra. Nunca le dio preferencia a ningún alumno ni a ninguna casa.

-¿Y quién es tu padre, que sabe tanto?

-Seamus Finnigan. Estudió con tu padre también, Potter.


Definitivamente, Albus estaba adorando a esa muchacha que le hablaba tan descaradamente a su hermano mayor.


-Pero ella no es nada Malfoy. Simplemente se casó con uno.

-Si se casó con uno, siendo ella una excelente persona, es porque los Malfoy no son tan malos. Deberías dejar esos prejuicios, Potter. Solo te enfrascan en una tontería.


Albus lo había decidido. Se casaría con esa chica, que lograba que su hermano se pusiera rojo de rabia. Cuando vio que James iba a replicar, le habló a la muchacha.


-Soy Albus Potter, mucho gusto.

-Lissy Finnigan. El gusto es todo mío.


Y los dos niños continuaron comiendo y conversando, ignorando completamente a un malhumorado James.

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